Durante 2006, la industria de la construcción en España volvió a ser una actividad fundamental para la economía nacional. Sus datos más relevantes, en comparación con 2005 fueron:

Por tanto vemos que creció un 6% sobre el ejercicio anterior (un 12,1% en términos corrientes), lo que implica un incremento de 2,1 puntos sobre el crecimiento de la economía nacional.

Por otra parte, la creación en el sector de 186.000 nuevos empleos significa un 25% del total de los nuevos empleos generados en España durante 2006. La relevancia en el conjunto de la economía está potenciada por sus importantes efectos de arrastre. Atendiendo a los últimos datos conocidos y desde la óptica de la oferta esto se traduce en que por cada euro añadido en construcción se inducen 0,69 euros adicionales en otros sectores, y por cada empleo directo en construcción se generan 0,44 empleos adicionales en otros sectores.

Desde la perspectiva de la demanda, en los últimos cinco años, el dinamismo de la inversión en construcción explica directamente cerca del 30% del crecimiento del PIB.

Cabe señalar que el sector de la construcción español tiene también gran relevancia a nivel internacional, no en balde, entre las 10 mayores empresas constructoras del mundo se encuentran 3 españolas.

Evidentemente ante este panorama cobran especial relevancia algunos aspectos en los que la sociedad en su conjunto, el sector en particular y las administraciones públicas de una forma prioritaria deben abordar. Dichos aspectos contemplan la calidad y seguridad de lo construido, la sostenibilidad y respeto al medio ambiente, la drástica disminución de la siniestralidad durante la construcción y la satisfacción del usuario final.

Para conseguir todo ello surge la necesidad de dedicación de esfuerzos a la Investigación, desarrollo e innovación, que permita la aparición de nuevos materiales, de nuevos procesos constructivos, de nuevas tecnologías y diseños de manera que haga posible los objetivos antes comentados.

Esta exigencia ha dado como fruto la creación de la Plataforma Tecnológica Española de Construcción, creada en octubre de 2004, con la ambición de conseguir una participación mayoritaria de las empresas del sector, y muy especialmente las PYME´s, principal componente del entramado empresarial.

La sola unión de los afectados no daría el resultado previsto sin la participación de otras entidades imprescindibles en la consecución de los fines, como son en primer lugar las Administraciones Públicas, que dirigen mediante Programas Públicos de I+D+i la orientación de esta actividad, incentivando la participación mediante subvenciones económicas, consideraciones en licitación, etc.

Finalmente, aunque no por ello menos importante, hay que considerar a las Universidades, foros del conocimiento que, conjuntamente con las OPI´s, Centros de Investigación, Laboratorios de ensayos, etc., completan el panorama de actores que, interpretando cada uno su papel, tienen obligatoriamente que intervenir en el gran reto que la construcción plantea de cara al futuro.

La Plataforma Tecnológica Española de Construcción, pionera en Europa de las plataformas nacionales, aglutina y estimula a todos los interesados en llevar a cabo estas actividades y solicita la colaboración de todos los integrantes en esta actividad prioritaria en el desarrollo económico y social de nuestro país.